Esta semana parece que viene cargada de estrenos patrios, presumiblemente creyendo que porque haya más días de fiesta la gente se aburrirá tanto que preferirá ver cine español a la muerte (en algunas Comunidades Autónomas con puente llegan a juntar cinco días de vacaciones). Craso error. La gente se aburrirá, sí. E irá al cine, también. Pero, desde luego, con la oferta que traemos, espero que a ver cosas más interesantes. Y, si no las encontráis, bueno, os recomiendo salir a tomar copas (porque hace tiempo que descarté que, al menos en Madrid, encontrásemos algo interesante en museos o en teatros).
El primero de los estrenos en los que me detendré es "Los Abandonados" (muy bien subtitulada "The Abandoned" ya que, disimula el ser española a pesar de que el director sea Nacho Cerdá, un tipo del que no tengo nada que decir, ni bueno, ni malo.) Al ser uno de esos productos de terror de Filmax que produce Julio Fernández en España para aprovechar (supongo) las subvenciones que le darán por su estreno y luego venderlo fuera donde la taquilla le dará beneficios dado el bajo presupuesto. No espero nada bueno de ella. Sin duda, una película a la sombra de productos como "El Sexto Sentido", "Los Otros" o incluso "Darkness", pero fruto de nuestro tiempo. Es decir, más barata y cutre. Aunque al menos, lo ma´s parecido a "entretenimiento" de entre lo producido en nuestro país.
En segundo lugar, una de esas producciones que me hacen afilar los colmillos: "La Línea Recta" de un tal José María de Orbe. Buscando una sinopsis (porque esta no la veo ni borracho y a punta de pistola), en Yahoo encuentro una frase que nos dirá todo lo que necesitamos saber: "La línea recta es una historia urbana en la que la protagonista, Noelia, se comporta como la propia ciudad en la que habita, crece y avanza en una línea recta imaginaria que le lleva de un trabajo a otro, de una vivienda a otra, sin rumbo fijo, sin detenerse, sin descansar, sin saber a dónde va.". Vamos, interesantísimo, como siempre que nuestro cine trata de retratar "la vida misma" y se ocupa de personajes que, de ser mínimamente creíbles, serían ridículos.
Y hablando de típicas películas españolas con personajes increíbles (y no precisamente de buenos que son) la otra píldora de cine de escaso interés y, presumiblemente, baja calidad es "Tuya siemrpe". Ésta sí, de director con experiencia (si es que puede decirse eso) ya que dirigió en un pasaod remoto "En brazos de la Mujer Madura". Para los que siempre se quejan de que critico sin ver las películas, diré que ésta la vi y que, efectivamente me pareció una mierda, con perdón (quiero decir del director, que debería disculparse por semejante engendro directivo). Así que, nada, a bajársela de internet que, aunque nadie tenga interés en vérsela después, los sabios de la Antipiratería creerán que se debe a eso y seguirán elucubrando sobre el daño que las descargas están haciendo al cine español. - Breve nota para ellos, cuando pone que ese archivo no lo está compartiendo nadie... ¡¡¡ES QUE EFECTIVAMENTE NADIE LO TIENE!!! Esto lo digo porque bajarse una película española de este año es algo realemnte imposible si no es Alatriste (que en los Goyas se les debió olvidar qe era lo único con un mínimo de interés, aunque no fuese bueno, que se produjo aquí) o el "Laberinto del Fauno" (que aunque no quieran verlo, no es un producto que se pueda englobar dentro del cine español).
Y, por último, un documental: "3055 Jean Leon". Como siempre, una buena historia, con personajes interesantes, en un formato que, por mucho que se empeñen, no es cine, sólo una forma más barata de llenar una hora y media d ela vida que asiste a las salas y que, de echarlo por televisión, lo vería casi la misma gente (sólo los interesados en lo que se cuenta), pero los directores no tendrían ese glamour porque se llamarían realizadores. Luego, la gente se sorprende (y se siente engañada) cuando se estrenan cosas como "Los Invisibles" (Aquel documental producido por Javier Bardem por y para pedantes) que se estrenó en televisión a las dos semanas de forma completamente gratuíta, lo que, en mi pueblo, se llama timar a aquellos que pagaron los 7 euros y pico por verlo en una sala donde la pantalla es casi del tamaño de la televisión de sus casas. Pero, así aprenden, que el cine, en el cine. Y los documentales, en casa, a la hora de la siesta.
Bueno, y tras esto. Ahora que estoy a gusto con el mundo. Me retiro.
Un saludo,
El Editor.
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