domingo, 20 de julio de 2008

La Entrevista (falsa) de la semana

Entrevista a Antonio Resines
Por El Jefe de Todo Esto.-

Como todos sabemos (y si no, ya os lo cuento ahora), esta semana ha podido verse en nuestro país el final de la serie Los Serrano. Una serie que se ha convertido en referencia de todo lo bueno y lo malo que nuestra patria puede llegar a hacer en el terreno audiovisual. Aunque parezca duro, y ahora tras tantos años de vida, todos se lancen a criticar este comentario, cuando comenzó no dejaba de ser más de lo mismo: Una vuelta a los esquemas de "Médico de Familia" (hora y pico de duración, comedia con toques dramáticos y análisis de relaciones paterno-filiales de tres al cuarto con abuelos que pululan por ahí para cubrir todos los targets), pero con la mala leche de un Antonio Resines que, como suele ser habitual, es incontrolable como actor y más grande que la propia cámara por lo que consiguió salirse de la bondad habitual de su predecesora (que ya había superado la bondad habitual de "La hora de Bil Cosby, a la que ésta plagiaba directamente).

Entre los actores también destacaban los dos protagonistas adolescentes: Pereza (Perdón: Perea) y Verónica Sánchez. El primero por ser un ente melancólico y triste que nos envolvía en su aura de pereza constante y la segunda por lo buena que estaba (sólo en el caso de la segunda los valores descritos podrán permitirle tener carrera en el cine español ya que está lleno de viejos verdes dirigiendo, el primero que se conforme con hacer cosas como "El Camino de los Ingleses una vez cada dos años, o que saque otro disco o lo que sea, pero que no moleste).

El caso es que, con los años, la serie fue evolucionando, los personajes cambiando, los guiones repitiéndose día tras día hasta el punto de que, cuando Pereza (perdón: Perea) y la Sánchez abandonaron, cansados de repetir las mismas líneas de diálogo una y otra vez, a nadie le avergonzó coger a los niños de la siguiente generación y repetir las mismas historias con ellos. O cuando en un rocambolesco intento de justificar que Belén Rueda, cuando se creyó que podía hacer carrera en el cine patrio, se fuese (para luego encontrarse que no existe tal cine y haber hecho dos películas y ahora estar buscándose las castañas).

El caso es que, con los años, la que fue una de las series de mayor audiencia, fue cambiando, evolucionando, empeorando, repitiéndose y la audiencia seguía viéndola (porque así somos en este país) aunque fuese para decir lo mala que era.

Y en estas llegamos al cierre en el que deciden que el personaje de Resines se suicide y se despierte comprobando que todo ha sido un sueño y que Belén Rueda sigue a su lado (¿dónde va a irse, si no hay películas que hacer en nuestro país?), tirando así 8 años de dires y diretes (o como se diga) a la basura - total, para que nada de lo que me han enseñado sea verdad, ¿para qué se han gastado el dinero y ocho años en enseñármelo?-)

Por ello y porque uno de nuestros grandes actores vuelve a estar libre para trabajar en el cine, le dedicamos esta entrevista falsa a Antonio Resines.

QMEECE - Buenos días, Antonio. ¿Cómo te sientes? ¿Liberado tras tantos años de trabajo diario en televisión? ¿Con ganas de afrontar nuevos retos profesionales ya sea en el cine o en la tele?
Antonio Resines - Lo primero, antes de comenzar, quería felicitarte por esta página. Es increíble que tú y tu equipo escribáis para que no os lea nadie y que consigas que no vengan ni actores ni directores, pero aún así les entrevistas.
QMEECE - Ya, cosas de la vida: Esta página se escribe y no la lee nadie, vuestra serie no tenía nadie que la escribiese y sin embargo sí que la veía gente.
AR - Gran verdad, gran verdad... Respecto a tu pregunta. Sobre todo me siento eso: liberado. Mira, a estas alturas no tengo que engañar a nadie: Soy un vago. Un vago de tomo y lomo. Me gusta actuar, claro, es lo único que se hacer, y recuerdo un tiempo, cuando era más pardillo, que aún tenía que seguir unas órdenes o tenía ciertas obligaciones, pero el tiempo me permite que ahora haga lo que me dé la gana y de actuar... La gente quiere a Antonio Resines, ¿para qué voy a interpretar otro papel?
QMEECE - La verdad es que eso no responde mucho a mi pregunta... Seré directo: ¿A continuación qué vas a hacer cine o tele?
AR - Pues mira, como he dicho, lo primero descansar, que han sido muchos años de levantarme todos los días para currar y, aunque me haya levantado una pasta por la mierda esta, lo cierto es que era cansada de cojones. Ups. Lo siento.
QMEECE - Nada, nada. SI no nos lee nadie...
AR - Luego intentaré volver al cine por dos razones: Porque son proyectos cortos en los que te pagan bien y porque en la tele, si quisiera volver a otra serie, ya tendría que trabajar aprendiéndome el nombre de quien soy, o a qué me dedico... En Los Serrano me costó mucho eso, menos mal que al final ya ni importaba y podía hacer lo que me daba la gana, pero en conseguir eso se tarda casi un año y es agotador, día tras día, tener que aprenderte cómo se llama tu personaje.
QMEECE - Por no hablar del guión...
AR - ¿Qué guión? Ése es mío. Yo sigo MI método de actuación. Me aprendo el nombre (con apellidos) y a qué se dedica. Lo repito diez o veinte veces para no olvidarlo durante la escena y salgo a actuar. Yo escribo mis propias líneas sobre la marcha que es como mejor se me da esto.
QMEECE - Pero... ¿Y el resto de los actores? ¿Cómo saben cuándo tienen que intervenir?
AR - ¿Qué resto de los actores? Ah, claro... No, no hay problema. Quizá al principio sí, peor luego ellos prefieren mi método y todo resulta sencillo como en Los Serrano... Todo consiste en que, si tienen algo que decir, griten más que yo y metan sus cuñas. Eso lo hace todo mucho más natural de cara al público. Y un actor, debe deberse a su público, siempre.
QMEECE - Ya, ya veo. Yo es que me parto. Entonces cine... ¿Y algún proyecto en claro?
AR - Aún no. Es curioso porque desde que no hago cine el panorama español no ha cambiado mucho... Me han llamado para hacer tres o cuatro pelis del tipo La Buena Estrella (eso sí, todas de autores nuevos, excepto una de Montxo Armendáriz) y luego mucha comedieta española que está de moda y que me recuerdan a las que hacía en mis tiempos mozos con Veronica Forqué (por cierto, ¿qué habrá sido de ella? Voy a llamarla y a ver si hacemos otra de esas películas como si no hubiese pasado el tiempo).
QMEECE - Bueno, es o tiene su explicación. Películas como La Buena Estrella dan mucho prestigio al director (Que suele ser guionista también) y no cuestan dos duros por lo que el productor se lleva casi todas las subvenciones (Montos ALmenáriz lo sabe y sólo hace películas de ese tipo, que también produce, claro). Y las comedietas no es que estén de moda, es que es lo único que compran las televisiones porque el formato es muy similar al de una serie así que, como ponen dinero por adelantado, pues es lo que se hace. Pero, vamos, que todo da el mismo dinero, o sea: poco.
AR - Vaya, como soy tan vago no leo lo suficiente para hacer una reflexión así... En cualquier caso, a los actores les siguen pagando, ¿no?
QMEECE - Sí, eso sí. Y a los que no son actores (que son la mayoría de los que aparecen en nuestro cine).
AR - Bueno, pues con eso me basta. Si yo lo que quiero es no tener que esforzarme mucho e, incluso a lo mejor me lanzo a dirigir como hizo mi querido Bonilla.
QMEECE - Ah, si ya recuerdo, qué película más mala esa del Oro de Moscú.
AR - Sí, pero ahí está, que le llueven ofertas para dirigir de nuevo, e incluso se está planteando una segunda parte...
QMEECE - ¿Se está planteando? ¿No debería planteársela un productor avispado en lugar de él mismo?
AR - No. Si se lo propone un productor seguramente le diría que no. No nos vendemos. Somos artistas y hacemos lo que queremos. Y si queremos hacer segundas partes es porque nos apetece. ¿Por qué lo haríamos si no? Para sufrir ya está el calvario...
QMEECE - Qué mierda es el cine español....
AR - Pues la tele, ni te cuento. Sólo hay que ver cómo hemos terminado Los Serrano…

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